Crónica del sexto recorrido apostólico por las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara

Crónica del sexto recorrido apostólico por las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara

(Coordinación de Crónica Apostólica).— El martes 7 de agosto, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, inició su sexto recorrido por las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), con el propósito de acompañar a los hermanos que, en una consagración de 24 horas, se encuentran orando por quienes vienen en camino a la ciudad de Guadalajara.

En este sexto día de recorrido, le acompañaron los siguientes ministros: P.E. Benjamín Joaquín, P.E. Benjamín Chávez, D.E. Gerson Navarro, D.E. José Isaac Chávez, Enc. Abdiel Joaquín y Enc. Moisés Carmona.

I
La iglesia de la colonia Loma Bonita, ubicada en la calle Loma Norte n. 107, en el municipio de Tonalá, fue la primera Casa de Oración visitada. El reloj marcaba las 10:53 de la noche cuando el Apóstol Naasón Joaquín arribó al primer destino de su periplo.

A su paso por el atrio del templo, saludó a algunos hermanos: «La paz del Señor sea con ustedes. Acompáñenme para que estemos en la consagración». Al ingresar al recinto sagrado, el Embajador del reino de los cielos encontró a sus hijos en la fe en oración y súplica a Dios. Los hermanos de Loma Bonita —conocida anteriormente como la Iglesia de Zalatitán—, correspondían con fe, amor y gratitud al compromiso asumido el primero de agosto: el de levantar los brazos del Apóstol de Jesucristo, en oración continua, por los que vienen en camino a Guadalajara.

Con inocultable satisfacción, el Apóstol del Señor se dirigió a sus hijos en la fe: «Dios les pague y les bendiga. Qué satisfacción siento al contemplar que sus lámparas están encendidas, velando por sus hermanos; de esta manera, levantan mis brazos. Me vengo a alegrar con ustedes en esta consagración». La iglesia, con profunda alegría, asintió: «Amén»…

Enseguida, el hermano Enc. Moisés Carmona —ministro en Berlín, Alemania—, comenzó la consagración especial. En primer lugar, invitó a los presentes a cantar el himno «Marcha con gozo», al que se unieron, como un solo hombre, el Apóstol y la Iglesia. En este momento, a semejanza de las tribus de Israel que acudían a Jerusalén, centenares de autobuses y vehículos particulares, que transitan por todas las carreteras de México, se dirigían a un destino común: «Hermosa Provincia: el gozo de toda la tierra…» (Salmos 48:2).

Mientras el himno se entonaba, los hermanos limpiaban las lágrimas que rodaban por sus mejillas. La bendición de Dios se derramaba sin par en el recinto sagrado. Otros más, glorifican a Jesucristo. Al término de la alabanza, el ministro leyó el Salmo 51: «…hazme oír gozo y alegría…», entretanto, la iglesia respondía unánime: «Gloria al Señor», «Amén, así es», «Gloria a Cristo Jesús»… Luego de dicha lectura, el Apóstol y la iglesia elevaron su plegaria al Creador.

La iglesia de Loma Bonita, conocida en sus inicios como Zalatitán, data de principios de la década de 1980. Estuvo, desde su nacimiento, bajo la responsabilidad del Grupo de Obreros de Hermosa Provincia —de Guadalajara—, hasta abril de 1994, cuando fue entregada al primer ministro ordenado, el hermano Eleazar Romero (el hermano Eliab Lupián, es el ministro local).

Cabe destacar que en la páginas de la historia de la Iglesia de Loma Bonita, el nombre del Apóstol Naasón Joaquín quedó registrado desde hace tres décadas: como integrante del Grupo de Obreros de Hermosa Provincia, el joven misionero tocó puertas, predicó la Palabra del Señor en los hogares y presidió cultos en el pequeño templo de Zalatitán. Esta noche regresó de nuevo a esta colonia, pero con la investidura espiritual que Dios le ha dado: Siervo del Dios Vivo y Apóstol de Jesucristo, por la gracia de Dios.

A las 11: 07 de la noche, el insigne visitante salió del templo con dirección a su siguiente destino.

II
De la iglesia de la colonia Loma Bonita, el Apóstol de Jesucristo se trasladó a la Casa de Oración ubicada en la calle Paseo Loma Sur n. 8615, en la colonia Loma Dorada, en el municipio de Tonalá.

El reloj marcaba las 11:29 de la noche cuando el Embajador del reino de los cielos arribó al segundo destino de su periplo. Luego de ingresar al templo, se dirigió a los hermanos: «La paz del Señor sea con ustedes. Vengo a acompañarlos en su consagración». En correspondencia, levantaron su mano y le dieron una simbólica bienvenida. La presencia del padre en la fe en ese recinto sagrado —donde cantó alabanzas, pidió por los que vienen en camino y adoró a Dios— embargó de alegría los corazones de los hermanos.

El hermano P.E. Benjamín Chávez, responsable de presidir la consagración especial, invitó a la Iglesia a cantar el himno «Si te preguntan a dónde vas». Al término de la plegaria, el insigne visitante salió del templo. El hermano D.E. Gilberto Gutiérrez, ministro local, se acercó a saludarlo. En respuesta, el Apóstol del Señor expresó: «Le dice a los hermanos que me voy feliz al encontrar esta lámpara encendida —que es un incienso que se eleva a Dios—, sus alabanzas, sus oraciones y sus brazos fuertes se ponen debajo de los míos para sostenerlos. Dios bendiga a Loma Dorada y la siga prosperando».

Cabe destacar que la Iglesia de la colonia Loma Dorada es una de las 14 subsedes que cada año hospedan y brindan alimentos a los invitados a la Santa Cena. En esta edición —agosto de 2018— hospedará a la iglesia del estado de Guanajuato. El 90 por ciento de los hermanos ya pernoctan en los albergues.

A las 11: 44 de la noche, el Siervo de Dios reanudó su recorrido con dirección al siguiente destino.

III
De la colonia Loma Dorada, el Mensajero del Evangelio eterno se trasladó a la Casa de Oración ubicada en la calle Pedro Moreno n. 62, colonia San Martín de las Flores, en el municipio de Tlaquepaque. A las 12: 22 de la mañana —del martes 8 de agosto— ingresó al recinto sagrado en compañía de sus colaboradores.

A su arribo, se dirigió al interior del templo y saludó a los hermanos tlaquepaquenses: «La paz del Señor, hermanos. Vengo a acompañarlos un momento a su consagración… Dios los bendiga». Las expresiones de algarabía espiritual y las palabras de bienvenida se fusionaron. El 11 de diciembre de 1926, procedente de Monterrey, Nuevo León, arribó a este municipio el Apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín —donde pernoctó con su esposa, la hermana Elisa Flores—. Nueve décadas después, otro Siervo de Dios, el Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, fue recibido por sus hijos espirituales, oriundos de esta histórica localidad: el templo de la Iglesia La Luz del Mundo en San Martín de las Flores, es una antorcha espiritual que resplandece en medio de las tinieblas.

Como ha acontecido en todas las iglesias, sin excepción, en San Martin de las Flores se sintió también la presencia y bendición de lo Alto. El hermano D.E. José Isaac Chávez —ministro en Cuenca, España—, fue el responsable de presidir la consagración especial. En primer lugar, invitó a cantar el himno «En las olas inmensas».

Luego de constatar con enorme satisfacción que sus hijos espirituales permanecen levantando sus brazos, en una oración continua por sus hermanos que vienen en camino, el Apóstol de Jesucristo salió del templo. El reloj marcaba las 12:32 de la mañana cuando se despidió del hermano Enc. Gabriel Martínez, ministro local.

IV
De San Martín de las Flores, se trasladó a la Casa de Oración ubicada en Ampliación Río Nilo, en el municipio de Tonalá.

A las 12: 55 de la mañana, el Apóstol de Jesucristo arribó al templo. Le dio la bienvenida el hermano O.E. David Zamora, ministro local. Al ingresar al recinto sagrado, saludó al numeroso grupo de hermanos —hombres, mujeres y niños— que en ese momento cantaba un himno: «Sus oraciones levantan mis brazos. Me uno a ustedes en esta consagración».

El espacioso templo —cuya área es de 30 de metros de largo por 10.5 metros de ancho— se encontraba pletórico. El hermano Enc. Abdiel Joaquín fuer el responsable de iniciar la consagración especial. En primer lugar, invitó a entonar el himno «En las tinieblas la luz resplandeció», que se cantó al unísono. Luego de la lectura del Salmo, los hermanos elevaron su plegaria a Dios. En segundos, aquel momento se transformó en un avivamiento espiritual.

El reloj marcaba la 1: 08 de la mañana cuando el Apóstol Naasón Joaquín salió del templo, que se distingue en su alrededor por sus amplias áreas verdes.

V
De la Ampliación Río Nilo, se trasladó a la Casa de Oración ubicada en la calle Marcelino Rentería n. 4317, colonia Insurgentes, en el municipio de Guadalajara.

El reloj marcaba la 1: 20 de la mañana cuando el Apóstol del Señor arribó al último destino de su sexto recorrido. Como ha acontecido, de manera invariable, la iglesia se desbordó en alegría al contemplar al insigne visitante ingresar al templo.

«Qué alegría verlos que están unidos a mí en esta petición por sus hermanos. Vengo a acompañarles este día para alegrarme con ustedes». Enseguida, pidió al hermano D.E. Gerson Navarro —ministro en Milán, Italia— que iniciara con la consagración especial.

El ministro invitó a los presentes cantar la alabanza «Qué gozo tengo, porque soy salvo». Luego del canto, continúo la lectura del Salmo 91: «El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. ..». Enseguida, los hermanos doblaron sus rodillas y, reverencialmente, elevaron su plegaria a Dios, a favor de su Ungido.

Luego de constatar con enorme satisfacción que sus hijos espirituales permanecen levantando sus brazos, en una oración continua por sus hermanos que vienen en camino, el Apóstol de Jesucristo salió del templo.

E​l reloj marcaba ​12: 48 de la mañana cuando se despidió del hermano O.E. Caleb Ortiz, ministro local: «Me da alegría atestiguar que en este lugar están mis hijos, unidos y obedientes a mi oración, piden por sus hermanos. Dios les bendiga».

Así concluyó el sexto recorrido del Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, por algunas de las iglesias de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Fuente: Coordinación de Crónica Apostólica.


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