Tercer recorrido por las Iglesias de la zona metropolitana de Guadalajara

Tercer recorrido por las Iglesias de la zona metropolitana de Guadalajara

(Coordinación de Crónica Apostólica) — La madrugada del sábado 4 de agosto, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, realizó su tercer recorrido por las iglesias de la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG), acompañando a los hermanos que día y noche permanecen en una plegaria ininterrumpida por los hermanos que vienen en camino a la Santa Cena.

Colonia La Amistad
A las 4:50 a.m. el convoy apostólico salió de la colonia Hermosa Provincia hacia la colonia La Amistad en el municipio de Guadalajara. Eran las 5:10 de esa hermosa madrugada cuando el Apóstol del Señor arribó a la Casa de oración que es una representación del templo de Salomón. Un nutrido grupo de bienaventurados hermanos junto con su ministro el D.E. Magdiel Medina, se encontraban en el templo orando a Dios, cuando entró el enviado de Jesucristo.

Al percatarse de la presencia apostólica, los creyentes comenzaron a glorificar al Dios todopoderoso, en tanto que el P.E. Raymundo Braun tomaba el ministerio para presidir la consagración encomendada. Tras invitarlos a hacer una oración, pidió a los presentes entonar el himno n. 9 titulado, “Ahora Señor que me encuentro a tu lado” todos los presentes cantaban con singular emoción el himno que ahora cobraba un sentido especial para ellos.

Después de unos minutos, de profusa emoción espiritual el Ungido de Dios salió del templo acompañado del ministro local, a quien dirigió unas palabras de bendición para él y para la iglesia por haberlos encontrado cumpliendo con la encomienda que dio a todas las iglesias de la ZMG en su presentación universal del día primero de agosto. Eran las 5:25 de la mañana cuando el Apóstol del Señor se despidió de ese lugar para continuar su recorrido.

Colonia Palmira en Zapopan
Tras media hora de camino, a las 6:04 a.m. llegó a la iglesia de la colonia Palmira, ésta en el municipio de Zapopan. Al entrar en el templo, el grupo de hermanos reunidos voltearon hacia la puerta del templo llenos de júbilo espiritual por la presencia del Apóstol y el Hombre de Dios se dirigió a ellos con estas palabras: “Dios los bendiga, Dios les guarde ¡Qué alegría verlos levantando mis brazos!”.

Enseguida el D.E. Benjamín Zamora, tomó el ministerio para invitar a los presentes a entonar el himno n.241 que a su letra interroga: “¿Has oído la historia de Cristo?” Para hacer una marcada comparación entre la parodia que representan quienes ignoran la verdadera historia de Cristo y refirió: “La verdadera historia de Cristo no es un teatro, es una historia de amor puro…”

Un jovencito que se encontraba en la banca inmediata al oratorio apostólico, postrado en el suelo temblaba experimentando la bendición de Dios; del lado de las hermas se oía un sollozo contenido mientras cantaban el himno, a medida que iban llegando más hermanos que paulatinamente llenaron la Casa de oración y disfrutaron la bendición de tener entre ellos al hombre por quien en este tiempo hay reconciliación y libertad.

Colonia El Fortín (antes Santa Ana Tepetitlán)
A las 6 de la mañana con 43 minutos la caravana apostólica arribó a la pequeña iglesia ubicada en la colonia El Fortín, cuyo ministro es el hermano Juan Carlos Arciniega. Al entrar al templo que ha cambiado a una mejor ubicación y ahora es más amplio debido al crecimiento que está experimentando también la iglesia de este lugar, dijo a los hermanos que ahí se encontraban: “¡Qué gusto encontrarlos levantando mis brazos, vengo a estar un momentito en este lugar para alegrarme con ustedes!” Los presentes no daban crédito a lo que veían y oían directamente de los labios del Hombre de Dios y derramaban lágrimas por el júbilo que experimentaban en su corazón.

Enseguida el Encargado de Grupo en Hermosa Provincia Plácido Pérez, tomó el ministerio para invitar a los hermanos a entonar el himno n.187 “En otro tiempo yo me encontré”. Un hermano que iba llegando a la Casa de oración, se arrodilló con su bebé en brazos y de rodillas comenzó a hablar con Dios en lenguas angelicales. Al parecer una mujer simpatizante de la iglesia, tuvo la bendición de estar presente en el momento que el Varón de Dios visitó a los hermanos y atestiguar el amor y cuidado de este hombre para su pueblo.

Al despedirse del lugar, el Apóstol dijo al ministro local, quien en ese momento le había expresado su alegría: “Dígale a los hermanos que me voy muy feliz de este lugar, al saber que están cumpliendo la misión que les fue encomendada”, el hermano Juan Carlos asentía con la cabeza sin poder expresar palabras, pero que finalmente no eran necesarias toda vez que sus lágrimas de gratitud hablaban por él.

Colonia Paraísos del Collí en Zapopan
A las 7:10 de esa singular mañana, el Apóstol de Dios y sus acompañantes, llegaron a la iglesia de la colonia Paraísos de Collí, también en el municipio de Zapopan; en ese lugar su ministro el hermano Enc. Mizraim Rangel, al percatarse del arribo de la camioneta que conducía al Varón de Dios, salió al atrio de la Casa de oración para darle la bienvenida y agradecerle por la bendición de su visita.

El Apóstol pasó al interior del templo, donde un grupo de hermanos estaba haciendo su consagración, a éstos les refirió las mismas palabras que a todos aquellos que fueron encontrados orando en el interior de sus respectivos templos: “Me da gusto encontrarles levantando mis brazos, vine a acompañarles un momento para gozarme con ustedes”. Enseguida el D.E. Rubén Estrada subió al ministerio para invitar a los hermanos a entonar el himno n.87 titulado “Con fe y esperanza”, mientras el templo se iba llenando con los hermanos que arribaban al lugar, percatándose de la visita apostólica.

“Entre tanto peregrino, no tendré que desmayar” –refiere el himno, que el diácono resaltaba: “¡Cómo desmayar, si hay alguien que nos sostiene! Estás aquí –refirió a los presentes, porque el Siervo de Dios te invitó a levantar sus brazos, porque quiere ver que sus hijos lleguen con bien a este lugar y Dios le ha de conceder su deseo, porque no solo te dice: Ora, sino que también viene y te acompaña a orar…” Los hermanos gritaban con sus corazones llenos de gozo espiritual por esta singular bendición.

Al retirarse del lugar dejo dicho a su ministro que, agradeciera a los hermanos el hecho de acompañarle en esta suplica continua por su pueblo que vienen en camino. Eran las 7:23 de la mañana.

Bienaventurada Santa Margarita
Para finalizar el recorrido de esa mañana, el Varón de Dios visitó a sus hijos de la colonia Santa Margarita, ubicada también en el municipio de Zapopan. Eran las 7:37 de la mañana cuando los vehículos que transportaban al Apóstol y su comitiva llegaron dicho lugar. Una valla de niños vestidos con playeras que decían: “Yo amo a NJG mi padre” aguardaban en el atrio del templo y dos edecanes custodiaban la entrada principal para abrir las puertas al Enviado de Dios, quien al entrar encontró una Casa de oración pletórica de hermanos, incluyendo el coro local.

El hermano Encargado de Grupo de Provincia Josué Navarro, se encaminó al púlpito desde donde invitó a los hermanos a entonar el himno n. 540 “Tengo un refugio en la roca abierta” y refirió un testimonio de un lugar cercano a Tehuacán, Puebla donde los hermanos le enseñaron una roca gigante que tenía una cueva que, los pastores de ovejas tomaban como escondedero en tiempo de temperaturas o climas extremos y enseguida hizo alusión a la tercera estrofa del himno que refiere: “Si tempestades de odio rugen…no temo nada –e interrogó: ¿Por qué es tan seguro nuestro refugio? –dando respuesta con el coro del himno: Porque la roca que es Cristo, permanece para siempre y aunque ruja la tempestad, será seguro mi escondedero”.

Al tomar la analogía del escondedero de los pastores, exclamó a una iglesia fervorosa y henchida con la bendición de Dios: “El que representa a Cristo, aquí está con nosotros…. Cuando ores a Dios en esta mañana, no le dirás: ¿Dónde estará tu Apóstol?, ¿estará descansando? No porque no se canse, sino porque su amor supera su cansancio y su presencia en este lugar es la prueba de ello…” La iglesia levantaba sus manos y respondía con un sonoro amén en señal de afirmación.

Tras unos minutos, el Apóstol y Director Internacional de la Iglesia La Luz del Mundo, pasó a un lugar preparado, donde compartió con sus acompañantes el pan y la sal, donde hablo sobre diversos temas como, el gozo que experimentan los hermanos en su viaje a la ciudad de Guadalajara, el crecimiento de la Iglesia y la determinación del pueblo de Dios al poner su confianza en Dios todos los días. También agradeció a los hermanos de Santa Margarita por los alimentos preparados y en oración pidió a Dios su bendición para ellos.

Al finalizar de tomar sus alimentos, el ministro local D.E. Ezequiel Zamora, entregó un presente a nombre de los hermanos de Santa Margarita y le dijo que su pueblo en ese lugar lo ama, a cuyas muestras de amor el Hombre de Dios le devolvió unas hermosas palabras: “Más que el alimento, me voy muy contento al ver la obra de amor de los hermanos en este lugar. A ti te quiero pedir que seas un buen jardinero espiritual, que sepas abonar a la Iglesia del Señor, que sepas regarla con el agua de vida que es la palabra de Dios y cuidarla para que no sea dañada…”.

Al salir del recinto, un grupo de profesionistas se acercaron al Apóstol para entregar títulos académicos que pusieron a su disposición, y un grupo de hermanas cocineras se formaron para agradecer su bendición, a quienes otorgó una hermosa congratulación junto con todos los hermanos que ya se encontraban en los atrios del templo para despedirlo, “Dios les pague, Dios les bendiga, me voy muy contento de este lugar al saber que ustedes me acompañan en oración por todos los hermanos que vienen en camino a nuestra Santa Cena”.

De esa manera concluyó su tercer recorrido, animando el corazón de sus hijos que desde el día 1 de agosto hasta el día 9, permanecen en oración continua durante las 24 horas, pidiendo en favor los peregrinos que vienen a la Santa Convocación 2018.


Leave a Reply